La emotividad invadió su piel. Después de verse en la pantalla encarnando a Catalina Ascencio, personaje central del filme Arráncame la vida, Ana Claudia Talancón no pudo contener el llanto.
“La primera media hora de estar viendo Arráncame... estuve tratando de encontrar mis defectos como actriz y la verdad no los hallé y no por falta de modestia, realmente me encantó lo que estaba viendo. ¡Y vaya que fui bastante dura conmigo! Cuando dejé de verme con ojo crítico y me metí en la trama como simple espectadora, pude llorar.
“Al salir de la película le marqué a Ángeles Mastretta (escritora de la novela Arráncame la vida) para decirle ‘eres una diosa de las letras. ¡Gracias, gracias por escribir esa historia que hoy yo llevo a la pantalla grande.’ Como no me pudo contestar le dejé un recado en el buzón de su teléfono”, expresó Ana Claudia Talancón.
“Ana Claudia estaba exultante. Me decía ‘¡Oh, qué gran escritora! Estoy feliz, estoy feliz de todo lo que acabo de ver.’ Honestamente le tenía un poco de envidia porque cuando me dejó el mensaje yo todavía no veía la película. Ya cuando la vi por primera vez, que por cierto fue en una pantalla de televisión porque Roberto (Sneider, el director) me había prestado un DVD; me puse a llorar. Lloré como si me hubiera pasado todo a mí. Lloré como Catalina en Bellas Artes, realmente quedé devastada”, expresó muy conmovida Ángeles Mastretta, autora poblana que hace 23 años escribiera Arráncame la vida.
Dirigida por Roberto Sneider (Dos crímenes, 1995) y protagonizada por Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho y José María de Tavira, la versión cinematográfica de Arráncame la vida es, a la fecha, la cinta mexicana más cara de la historia al haber tenido un presupuesto de 6.5 millones de dólares.
El filme, que durante más de seis años se había quedado como mero proyecto debido a que los presupuestos que requería eran bastante altos, se pudo filmar gracias al apoyo económico que recibió por parte de Altavista Films y la distribuidora 20th Century Fox, con sede en México.
Estos seis años fueron los mismos que Ana Claudia Talancón tuvo que esperar para poder hacer el casting para el personaje de Catalina Ascencio, personaje que se ve envuelta en un triángulo amoroso teniendo como factores contextuales el México de los años 30 y 40, un esposo dedicado a la política (Daniel Giménez cacho) y un amante cuya pasión es la música (José María de Tavira).
“Cuando leí el guión por primera vez rogaba porque me dieran el papel. Me moría de ganas por poder interpretar a Catalina Ascencio. Como la historia ocurre a lo largo de 15 años, estaba consciente que la parte de la Catalina joven me iba a salir muy bien, pues en aquella época yo tenía 22 años, pero la Catalina adulta me iba a costar mucho trabajo.
“Así que no sabes cómo agradecía cada año que iba pasando sin hacerse el proyecto, pues a mí